Sensible fallecimiento de don SAMUEL HUDSON GARRIDO

Hoy, la Federación de Instituciones de Educación Particular FIDE, está de duelo. Hemos perdido a uno de los más destacados miembros de la Junta Nacional y hemos perdido a un amigo. Toda la Federación, la Junta Nacional y su presidente Don Guido Crino y en el mío propio como miembro de la Junta Nacional y presidente de FIDECAP, de quien Samuel Hudson era tesorero también, lamentamos su partida y nos unimos íntimamente al dolor de sus familiares y amigos.

Su intransable vocación de maestro lo hizo trascender el aula para adquirir otro compromiso más, pero ahora con la educación de todos los niños del país y luchó durante muchos años por una educación libertaria.

Su consecuencia y su testimonio, hicieron que muchos apreciáramos en él la estatura de los grandes maestros y a identificar a los hombres imprescindibles de la educación de nuestro tiempo. La  prudencia de sus juicios siempre estuvo presente, y su mirada amable, su actitud humilde y su palabra ecuánime, lo dotaron de una reconocida autoridad y respeto, que lograba consensos sin distinción y calmaba los ánimos y las ansiedades ante difíciles momentos. Nunca dudó en cooperar desde todos los lugares en que fuera requerido y nunca estuvo en su mirada algún cálculo de oportunidad ni la ambición de lugares privilegiados. El servicio gratuito y gentil fue su motivación permanente. Podemos decir sin ambigüedades, que, con la partida de Samuel, hemos perdido a un baluarte  de nuestra misión, un defensor comprometido, un colaborador a toda prueba, un ejemplo para todos nosotros y a un amigo entrañable. Samuel fue todo eso.

Confiados en esta herencia que nos deja, es que podemos enfrentar su muerte con una gran dosis de esperanza y de alegría cristiana. Estamos seguros de que Samuel ha regresado a la casa Paterna con las manos llenas y la mirada limpia. No nos cabe duda que Samuel ya se ha encontrado con el Señor de la Vida y Él le ha recibido con los brazos abiertos y le ha llamado por su nombre y lo habrá visto cara a cara, como es el destino de los justos. Esa es, básicamente, la esperanza que anima a los hombres de fe.

En nombre de la Junta Nacional, del presiente nacional, del mío propio como miembro de la Junta Nacional y presidente de FIDECAP, y del personal de FIDE, en quien deja una huella profunda de aprecio y de cariño, reitero mi solidaridad con sus hijos, su viuda, sus familiares y amigos. Samuel deja un vacío que será difícil de sustituir. Pero ante este duro golpe, quisiera terminar con un mensaje optimista, porque Samuel no se ha ido del todo. Alegrémonos, nos deja el legado de su sabiduría y su espíritu se quedará  con nosotros, estará presente en las aulas de nuestros colegios. El ejemplo de los grandes maestros vive para siempre.

 

Raúl Villalón Figueroa.

Presidente de FIDECAP.